Trouvé.
PD: ¿Adivina qué?
Pólvora Mojada.
Maldito el día en que perdí el control, ¿Será lo nuestro una decisión fatal? Supongo que está por ver si la pólvora que ahora nos mantiene en acción se mojará y dejará de hacernos explotar. Y entonces ya no seremos nada, tan solo las cenizas de unos fuegos artificiales que en tiempos mejores iluminaron todo a su alrededor. Prefiero seguir diciendo que “somos un foco de luz” en presente, me repele la idea de conjugar nuestras historias en pasado.
Mi vida la rige el masoquismo de querer lo que me hace daño... Aun sabiendo que va a doler, pero no puedo esquivarlo, no puedo olvidarlo, lo necesito… una vez más. Necesito volver a empezar, o mejor dicho, acabar lo empezado.
Hello, goodbye.
Tener constantemente el corazón roto...un golpe tras otro, no poder disfrutar de los segundos de felicidad que te arrebata la mentira, cerrar los ojos recordar todos esos momentos y al abrir estos estar inundada en lágrimas, sin poder confiar en nadie... Ir a tomarte un respiro y que todo lo que imaginabas, el sentirte especial y querida sea mentira.
Cuando te alejas de una persona a la que quieres sobre todas las cosas...duele, parece ser que a esa persona la cual te es supuestamente correspondida no le afecta tanto, ni siquiera se preocupa por como estás.
Te despides de él ya que puede que sea la última vez que os veais, ¿tanto le cuesta a esa persona fingir por un segundo que te quiere y te añorará...?
Aislamiento.
Desamor.
¿Cómo se desenamora uno?¿Se puede dejar ir a alguien de quién estamos enamorados?
Hoy casualmente escuché estas preguntas que me han inspirado a escribir este post. Es evidente que el amor no desaparece de la noche a la mañana, como tampoco se hace de noche recién despertado el día. El desamor, al igual que el amor, se fragua paso a paso, día a día. A veces sin prisa y otras sin pausa. Me atrevería a decir que incluso a veces, el amor y el desamor van de la mano. Todo depende de cuál de los dos tenga más empuje, más fuerza, más motivos para llegar a meta como si de una carrera de fondo se tratase. Sé que dicho así suena un tanto extraño, porque solemos tener un concepto idealizado del amor. Vencedor siempre, capaz de superar todos los obstáculos, el que todo lo puede. El desamor no llega de repente. No te levantas una mañana y te das cuenta de que ya no estás enamorado. El desamor es el resultado de sumar decepciones y restar sonrisas. De multiplicar desencuentros y dividir caricias. Como todas las cosas importantes de la vida, el desamor también lleva un proceso, aunque a veces éste es tan rápido, que no somos conscientes de que “aquellas mariposas” que revolotearon un día en nuestro interior, hace tiempo que no se mueven. (Hace poco leí que el animal más peligroso que existe son "las mariposas del estómago") Tratamos y tratamos de convencernos de que volveremos a sentir lo mismo por la persona con la que un día queríamos envejecer. ¡Cómo si pudiéramos enamorarnos o desenamorarnos cuando nos da la gana!. Nos cuesta asumir que ya no hay motivos para seguir luchando por aquellos sueños que un día compartimos. Que no podremos alcanzar juntos las metas que un día nos marcamos, porque sencillamente hemos dejado de sentir. Muchas veces no sabemos cómo, ni cuándo, ni dónde se acabó el amor. Nos negamos a aceptarlo y nos negamos a asumirlo. No queremos tirar la toalla, porque la mayoría de las personas vivimos el desamor como un fracaso personal. Son incontables los por qué el amor se termina. El por qué nos desenamoramos. El desamor es el resultado de muchas circunstancias , momentos y desencuentros no resueltos en tiempo y forma. De muchas conversaciones postergadas. De muchos silencios en el aire. De palabras no dichas o mal dichas. De besos no dados, abrazos no recibidos, verdades a medias y medias verdades. No somos más maduros por tratar de mantener vivo algo que murió. La madurez consiste precisamente en lo contrario, en admitir que hemos dejado de sentir y un corazón que no late, es un corazón muerto. ¡No podemos estar muertos en vida!. El amor no es una fuente inagotable, porque hasta los ríos más caudalosos pueden llegar a secarse, si las condiciones climáticas no acompañan durante mucho tiempo. En el amor no podemos dar por hecho que todo está hecho. En el amor el tiempo puede ser nuestro mejor aliado pero también nuestro peor enemigo. Porque el amor requiere su tiempo y es precisamente el mal uso de ese tiempo, el que muchas veces mutila el amor. En cuanto a la pregunta de si dejaríamos a alguien de quién estamos enamorados, se pueden suscitar muchas controversias, muchos debates. Mi opinión sincera basada en la experiencia es un SÍ rotundo. Soy de las que opino que por mucho amor que se sienta por alguien, si ese alguien no cumple nuestras expectativas o sencillamente no nos corresponde de la misma manera, es mejor alejarse o dejar ir. Habrá quienes opinen que si realmente se ama, todo lo demás es secundario. Para mi es un NO rotundo. Si la persona a la que se ama nos condiciona, nos miente, nos anula, nos subestima o sencillamente no nos permite ser seres libres e independientes, es mejor alejarse o dejar ir. Si no nos quiere como merecemos ser queridos, es mejor alejarse o dejar ir. NO, el amor no lo debe aguantar todo. El amor NO debe soportarlo todo. Entre otras cosas, porque si se dieran las anteriores circunstancias, podría llamarse de cualquier manera menos amor.
Para terminar, hay un poema de José Ángel Buesa, titulado “Se deja de querer”, que a mi personalmente me encanta, y que aunque ya he compartido aquí alguna vez, vuelvo a rescatar.
"Se deja de querer, y no se sabe por qué se deja de querer. Es como abrir la mano y encontrarla vacía, y no saber, de pronto, qué cosa se nos fue.
Se deja de querer, y es como un río cuya corriente fresca ya no calma la sed; como andar en otoño sobre las hojas secas y pisar la hoja verde que no debió caer.
Se deja de querer, y es como el ciego que aún dice adiós, llorando,después que pasó el t ren; o como quien despierta recordando un camino, pero ya sólo sabe que regreso por él.
Se deja de querer como quien deja de andar por una calle, sin razón, sin saber; y es hallar un diamante brillando en el rocío, y que, al recogerlo, se evapore también.
Se deja de querer, y es como un viaje detenido en la sombra, sin seguir ni volver; y es cortar una rosa para adornar la mesa, y que el viento deshoje la flor en el mantel.
Se deja de querer, y es como un niño que ve cómo naufragan sus barcos de papel; o escribir en la arena la fecha de mañana y que el mar se la lleve con el nombre de ayer.
Se deja deja de querer, y es como el libro que, aún abierto hoja a hoja, quedó a medio leer; y es como la sortija que se quitó del dedo, y sólo así supimos que se marco en la piel.
Se deja de querer y no se sabe por qué se deja de querer..."
Responde.
La soledad me ha enseñado que el tiempo me pertenece y el silencio es sabio.
El premio por actuar con el corazón es el resultado que sientes, no el que obtienes.
Cuando no olvidas es cuando puedes seguir.
Sabes que has encontrado un camino, cuando te has dado cuenta de lo que has perdido.
Son más seguros los momentos inesperados de la vida, que los esperados.
La vida se trata de toda la belleza que no podemos ver.
Ser uno mismo es ser “el original”, es ser desde el principio y no dejar de ser
Existe un momento en la vida en que te sientes más perdido que nunca: ese momento es el principio de un encuentro.
Las grandes desilusiones ocurren cuando creemos que otra persona nos debe hacer feliz.
No hay que temer a lo que no conocemos ni a lo que aparentamos conocer.
Todo tiene su tiempo y ese tiempo tiene su función…
No saber es parte del misterio de la vida. Saber es penetrar el sentido de la existencia.
Para sentir que alguien es especial basta con saber que puede estar o se puede ir, y nada cambiara.
Existen personas que ocupan un lugar especial en nuestras vidas, que queremos y perdonamos por encima de todas las cosas: esas personas son especiales porque son parte de nosotros y, en algún momento, en algún lugar, compartimos algo que ahora sigue y seguirá por toda la eternidad.
Muchas veces no son las palabras, sino las personas que te las dice.
De todas las cosas que valen la pena, hay una que constantemente pasa inadvertida: la vida.
Ser feliz no es una meta, es un estado de ánimo que se manifiesta en el momento que tú quieras.
Nos da miedo esperar lo mejor y luego no recibirlo.
Tu eres eso que tanto quieres ser, sólo que no lo puedes ver porque no lo crees.
“significado” es algo que varía para todos, pero que existe, y existe en donde menos te lo imaginas.
El mundo es un inmenso lugar que se vuelve chiquito cuando por fin encuentras lo que buscabas.
El que va y viene pertenece al momento y un momento deja de serlo cuando se le pide tiempo.
La certeza es cuando el sentimiento y la razón se encuentran.
No seas lo que sueñas ser, sé mucho más.
El ridículo existe para los que creen que son perfectos.
No está ausente el que se va, sólo el que se olvida.
Ver hacia delante o ver hacia atrás no importa, si sabes a donde vas.
Dejar ir es mejor que retener, porque soltar es potencial, y apretar es limitar.
Si aún no sabes quién eres, no preguntes, responde"
Nadie dijo que iba a ser fácil.
+ ¿Quedarme contigo? ¿Para qué? ¿Para estar todo el tiempo discutiendo?
- Eso es lo que hacemos, discutir. Tú me dices cuando soy un maldito arrogante y yo te digo cuando das mucho la tabarra, y lo haces el 99% del tiempo. Sé que no puedo herir tus sentimientos porque tienen un promedio de 2 segundos de rebote y otra vez vuelves a la carga.
+ ¿Entonces qué?
- Pues que no será fácil, va a ser muy duro. Tendremos que esforzarnos todos los días y quiero hacerlo porque te deseo. Quiero tenerte para siempre, tú y yo todos los días. ¿Harías algo por mi?... Por favor imagina tu vida dentro de 30 o 40 años, ¿cómo la ves? Si es junto a ese hombre, vete. Te largaste una vez y lo soportaré otra si cayera que es lo que quieres, pero jamás tomes la vía fácil.